The Pop Art Culture

 

El Pop Art, movimiento caracterizado por el empleo de imágenes y temas tomados del mundo de la comunicación de masas y la publicidad, surge a mediados de la década de los 50 en Inglaterra como una nueva corriente artística, frente al expresionismo abstracto, considerado vacío y elitista, y pronto se extiende a los Estados Unidos, donde alcanza su mayor proyección. El término fue utilizado por primera vez por el crítico británico Lawrence Alloway en 1962 para definir el arte que algunos jóvenes estaban realizando, utilizando imágenes populares. Al mismo tiempo, importantes revistas, como Time, Life o News Week, dedicaron algunos ensayos al nuevo estilo artístico, aunque fue reconocido antes por el gran público y las revistas de amplia difusión que por los críticos especializados o los museos de arte contemporáneo.

 

El Pop Art se apropia de técnicas plásticas características de los medios de comunicación masivos, como el cómic, la fotografía y los distintos procedimientos derivados de ella –ampliaciones y yuxtaposiciones, collages, fotomontajes– y el cartel publicitario, con sus diferentes técnicas visuales –acumulación, oposición, supresión–. La utilización de la pintura acrílica, derivada de los colores planos del cartel y el cultivo de la bidimensionalidad, son también características.

 

Esta exposición reúne obras de los artistas más relevantes del Pop Art americano: Keith Haring (Pensilvania, 1958 - Nueva York, 1990), Roy Lichtenstein (Nueva York, 1923 - 1997), Robert Rauschenberg (Texas, 1925 - Florida, 2008) y Andy Warhol (Pittsburgh, 1928 - Nueva York, 1987). La muestra pone de manifiesto cómo cualquier objeto de la vida cotidiana puede elevarse a la categoría de arte. Constata la importancia de la cultura de masas, que hoy es ya una expresión de lo cotidiano en los ámbitos públicos y privados. Introduce el consumo y la materia en el imaginario colectivo de las sociedades avanzadas. Y pasa página al inconcluso libro de la historia del Arte, donde todo cabe esperar.
 

Exposición comisariada por Lola Durán