Fortuny 

 

Mariano Fortuny Madrazo (1871-1949) la muestra incluye 101 piezas procedentes de la colección de la Fondazione Musei Civici di Venezia-Museo Fortuny que permiten recorrer la práctica totalidad de los diferentes trabajos y experiencias emprendidas por Mariano Fortuny, desde el diseño hasta la escenografía teatral, de la fotografía a la moda, y, en primer término, la pintura.


Además de pinturas, la muestra cuenta con grabados y con un muy interesante apéndice conformado por un grupo de obras de su padre, el gran pintor Mariano Fortuny Marsal.

La exposición permite recorrer  la práctica totalidad de los diferentes trabajos y experiencias emprendidas por este creador del siglo XIX, desde el diseño hasta la escenografía teatral, pasando por la fotografía y la moda.

 

El discurso expositivo, caracterizado por un fuerte colorido y un dibujo claro y expresivo, parte del teatro y la ópera conformando un todo en el que la pintura actúa como nexo de unión entre diferentes disciplinas.

Junto a las piezas más características del creador, se muestran grabados y un apéndice conformado por un grupo de obras de su padre, el pintor Mariano Fortuny Marsal, así como una muestra representativa de los numerosos diseños de tejidos y moda que el artista concibió a lo largo de su vida, incluyendo el célebre vestido 'Delphos', considerado un concepto estético en sí mismo.

TEATRO

La exposición también dedica un apartado al teatro, en el que se exhiben dibujos, fotografías y documentos, así como una maqueta original de Fortuny que empleó para mostrar el funcionamiento de la iluminación cambiante en el escenario.

Una serie de fotografías del artista completan esta muestra, acercando al visitante a esta faceta creadora en la que la ciudad de Venecia tiene un protagonismo principal.

Mariano Fortuny nació en Granada en 1871, aunque pronto se trasladó junto a sus padres a Roma y París, desde donde se mudaría a Venecia para fijar su residencia en 1891. Allí, el creador participó con sus invenciones técnicas en numerosos certámenes y exposiciones internacionales, a la par que creaba e innovaba complejas escenografías en los teatros de Bayreuth y La Scala de Milán.

Una parte de su obra, la pictórica y la fotográfica, refleja algunas de las corrientes propias de comienzos del siglo XX, como el Modernismo o el Eclecticismo, mientras que otra parte de su creación se caracteriza por su capacidad inventiva y revolucionaria.